Casi, casi soñé.
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Veo a dos perros en la mañana. Uno está tratando de jugar con la sombra de su propia cola. Se queda quieto creyendo que la sombra viene quizás de dónde. El otro perro está asomado en el techo de una casa de dos pisos. Digo "asomado" porque se le ve sólo una parte de la cabeza. Parece que pide ayuda.
No sé a quién le interese esto, pero a mi me dejó muy pensativo.
¿En qué estaba?.
Martes, 20 hrs, Centro Cultural de España. Santiago de Chile: recital ¡¡gratis!! de Álvaro Peña Rojas.
No puedo estar ausente. Más bien estoy eufórico ahí adentro esperando la hora de ingreso.
Entre los que estamos, esperando el evento, veo a un comentarista de rock, pero no recuerdo su nombre. Lo único que recuerdo es que hace años lo veía en televisión comentando música con un peinado muy incómodo. Era como una mezcla entre peinado de viejo de 60 años, que no se corta el pelo, y rockero metalero. Ese tipo estaba ahí, vestido completamente de negro y con un peinado en mejor estado.
También diviso a Jorge Toro (mi primo se llama así pero no es él, ojo). Decía que Jorge estaba ahí gracias a que leyó un "emilio" que yo le mandé para invitarlo. Es cuático el momento porque a Jorge lo conocí en una performance de la revista "Sin Huesos" que yo comenté acá, luego él llegó a mi blog buscando noticias sobre lo que había pasado ese mes con la "Sin Huesos", y se encontró con mi post.
"No me digas que tú eres Juan Solo" me dijo. El mismo, respondí. Y terminamos conversando de la movida porteña y de los Chancho en Piedra.
Entremedio de este diálogo diviso a Rodrigo "Yofi" Catalán a quien conozco desde que estábamos en el colegio y que ahora es, periodista, ex-bajista de la mítica banda punk de Valparaíso "Ocho bolas.", y uno de los músicos de Peña Rojas. Un poco más allá también está Peter, el baterista de los "Ocho..." que también tocaba con Álvaro, pero ya no.
Ingresamos a la sala, y me doy cuenta que es como estar la primera vez que vi a Álvaro Peña Rojas, salvo que no hay góticos. Ahora hay más punketas, y un montón de locos con una pinta de intelectual que no se la pueden. Y aparecen casi los mismos personajes del año 1993: Gonzalo Ilabaca que se mueve para todos lados como que de él dependiera todo; y Jordi Lloret, sigiloso como siempre (el tipo en los años de la dictadura fue un ícono de la movida artística en Santiago con el "Garage Matucana 100", pero ahora camina como que no fuera nadie).

Me doy cuenta que Ilabaca ahora es una especie de manager de Álvaro Peña Rojas que se sube al escenario y -cual animador de eventos- nos dice: "Gracias por venir, y ahora con uuuustedessss, Áaaaalvaro Peeeña Roojassss".
Aplausos. Gritos. Wow.
"Buenas noches, chusma inconsciente" nos dice Álvaro, vestido con sus típicas camisas hechas de sacos de harina, guantes blancos, un corazón de papel en cada zapato, y tocando su pequeño teclado. Después se larga con un tema a capela, "OIGA, oiga, oiga, oiga....a ciento ochenta las jugosas, OIGA, oiga, oiga, oiiiga....a tres-sesenta el kilo. OIGA, OIGA, OIga, oiga, oiga, ...oiga.............Ooooiga".
Así empezó el recital.

Y terminó con todos arriba, cantando y aplaudiendo. Yo estaba eufórico, repito, mientras estrujaba dos cervezas heladas para combatir el -como dicen en la tele- "calor del estudio".
Entremedio del show, Álvaro, contó que en los años 70 se fue a vivir a Inglaterra, en donde se juntó con algunos jóvenes a hacer una música muy mala. "Tocamos por varios años, y más tarde a todo eso que hicimos se le llamó Punk".
Aplauso cerrado.
Y siguió cantando un tema en inglés sobre un par de enamorados.

Les quiero contar los momentos más altos del recital:
1) Cuando cantó "Valparaíso" y yo casi me puse a llorar (Valparaíso que dejé atrás (...) Valparaíso que me vio nacer).
2) La presentación de su banda que fue full Valpo: "directamente desde la "Caleta El Membrillo", en la batería, ¡¡"Poroto" Figueroa!!. Y desde el "Cerro Barón" ¡¡Rodrigo Catalán!! en el bajo. Y yo de Valparaíso, remató.
3) El momento comunitario en donde todos cantamos, y hacemos con la mano en la boca, una imitación de los indios Sioux con el típico "bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu" para después entonar "el estrés no me deja culear, el estrés no me deja pensar, el estrés no me deja reiiiiiiir".
4)Cuando cantó el ya famoso tema "Tonteras" ("...tonteras, tonteras, tonteeeeeras, mi vida esta llena de tooonteraaaaas"). Ahí, en ese preciso momento estuvimos todos los presentes demasiado conectados cantando todo el rato "Tooooonteeeeeeeras, toooonteras, tooooooonteeeeras, mividaestállenadeeeeeee toooooonteraaaaaas".
5) "La pala", un tema a propósito de unas palas enormes que usan en la construcción para aplanar el cemento. Álvaro terminó cantando ese tema cagado de la risa junto a sus músicos. Guajajajaja, "la palita" dijo al final, y nosotros también nos recagamos de risa.
Luego vino el chao, y el vuelvo, en donde se cantó un tema lentísimo ("este tema es realmente lento" dijo, y así era). El público le pidió que cantara "Casi, casi gané" y "Bebiendo mi propia esperma" pero no quiso porque nos contó que "ahora soy vegetariano".
Y se acabó todo. Chao definitivo.
Mientras ordenan los instrumentos, me quedo mirando la montonera de personas que se suben al escenario a pedirle un autógrafo, a comprarle discos y a entrevistarlo. Antes que todo se acabe me compro el disco "Drinking my own sperm" de 1977. También me puse a conversar con Peter de los "Ocho bolas".
-"¿Venden cerveza acá adentro?" me preguntó
-"No" le dije, y le pasé mi tercera lata de "Escudo". Y de paso aproveché de comprar el último CD de la banda "Genio y Figura", en homenaje a Pablo de Rocka.
Tres días después (el viernes) desperté soñando con el tema "Valparaíso". Fue un sueño en donde se repetía infinitamente el tema. No recuerdo muy bien cuál era la imagen, pero de fondo sonaba clarito: "Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso, te dejé atrás, Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso, que me vio nacer....Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso...".
Eso era lo que se escuchaba en el sueño, pero cuando desperté estaba cantándolo.
"Valparaíso, Valparaíso, te dejé atrás, Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso, que me vio nacer....
Ese día en la mañana vi al par de perros (el que weveaba con su cola y el que pedía ayuda). Yo venía de comprar un jugo de piña para combatir la sed, y los vi.
Valparaíso, Valparaíso, Valparaíso, chalalalá.

Tengo 35 años pero utilizo sólo el 70% de mi capacidad total (el resto se almacena para la vejez).
El origen de todo está en Valparaíso eso sí. Ahí nací y viví toda mi vida. Por un tiempo estuve estudiando Ingeniería en Serena en donde me metí con todo lo que NO tenía que ver con mi carrera: pinté murales, participé en movimientos de arte y trabajé de payaso por ejemplo. Luego de eso entré a estudiar Diseño en Valparaíso en donde desarrollé mi capacidad de almacenamiento visual la que actualmente se desarrolla de manera bastante óptima, según mis últimas mediciones.
Por muchos años trabajé en imprentas y como independiente, hasta que llegó diciembre 2004.
Y todo se dió vuelta (entiéndase esto en términos positivos por favor).
Actualmente distribuyo mi tiempo de lunes a viernes, en partes iguales, entre la ciudad de Viña del Mar y Santiago (Chile). Duermo y me levanto en Viña, y después parto a Santiago a trabajar.
Y en eso estamos.

Valpo dijo
Valparaíso que te vió nacer...
..........Valparaíso que dejaste atrás
27 Marzo 2006 | 04:06 PM