Caer
Lo reconozco. No estoy en un buen día. No he escrito nada porque he estado con mi cabeza en otras cosas. Y la sigo teniendo en otro lado.
He querido escribir algo, y no puedo.
He querido contar lo que veo -como siempre-, y no he podido.
La idea era rematar el año "bloguero" de alguna forma escrita, pero nada.
He visto diferentes performances y tampoco las escribo. No se las he contado a nadie.
El otro día, por ejemplo, en el centro de Santiago vi a una pareja de ¿enamorados? peleando: ella se enojó y le lanzó una bolsa de plástico, llena de cosas, por la cabeza a su novio. Y la bolsa salió volando, len-ta-men-te. Y pasó por al lado de la cara del novio, siguió volando por entremedio de la gente, pasó por entremedio de las escaleras mecánicas (y por supuesto que muy cerca de la gente que usaba las escaleras), hasta que aterrizó -la bolsa- un par de pisos más abajo de la galería comercial donde yo me encontraba. Después me puse a mirar cómo el novio, avergonzado, iba a recoger lo que su novia le lanzó.
Y mientras miraba al novio recoger la bolsa recordé que en ese mismo lugar ya he visto otra pelea similar. Esa vez creo que el hombre no dejaba tranquila a la mina. Y ella le gritaba algo así como !!suéltame!!.
Cosas como esas he querido contar, pero no escribo nada finalmente. He querido escribir un saludo de año nuevo para mis amigos blogueros que me han apoyado a seguir, y tampoco pasa nada. He querido, por ejemplo, mandarle un abrazo a Tony, o contarle a Marcela de mis visiones performancísticas, pero ya lo saben: nada ha pasado.
He querido contarles que estuve en los Carnavales Culturales de Valparaíso cerrando el año 2005. Contarles que, ese mismo día vi al Elvis Callejero tocando su batería de tarros a la salida de la fuente de soda Navoli. Y nada. (un completo más un schop, ochocientos cincuenta pesos a todo esto).
He querido relatar que la noche de año nuevo estuve mirando por largo rato el incendio en la Universidad Santa María (en Valparaíso). Mirando cómo los bomberos se gastaban tratando de hacerles entender a los conductores de los autos, que si pasaban por encima de la manguera la iban a hacer mierda, pero "estamos en Chile" dijo uno de los bomberos, y todos los autos se dedicaron -justamente- a hacer mierda la manguera.
Todo eso, y más, he querido contar. Pero nada.
Ha sido como ver volar la bolsa de plástico: lentamente he visto pasar las cosas por sobre mi cabeza.
Hasta que cayeron. Y la bolsa está en el suelo.

Tengo 35 años pero utilizo sólo el 70% de mi capacidad total (el resto se almacena para la vejez).
El origen de todo está en Valparaíso eso sí. Ahí nací y viví toda mi vida. Por un tiempo estuve estudiando Ingeniería en Serena en donde me metí con todo lo que NO tenía que ver con mi carrera: pinté murales, participé en movimientos de arte y trabajé de payaso por ejemplo. Luego de eso entré a estudiar Diseño en Valparaíso en donde desarrollé mi capacidad de almacenamiento visual la que actualmente se desarrolla de manera bastante óptima, según mis últimas mediciones.
Por muchos años trabajé en imprentas y como independiente, hasta que llegó diciembre 2004.
Y todo se dió vuelta (entiéndase esto en términos positivos por favor).
Actualmente distribuyo mi tiempo de lunes a viernes, en partes iguales, entre la ciudad de Viña del Mar y Santiago (Chile). Duermo y me levanto en Viña, y después parto a Santiago a trabajar.
Y en eso estamos.

Tony dijo
¡Hey!...
Levanté tu bolsa. Tiene casi las mismas cosas que tendría la que me aventarían a mi; sueños, trabajos incompletos, risas, tristezas, se parece hasta en el recuerdo de cuando fuí payaso (político, aunque de oposición... y esto a lo mejor lo hace más divertido), filósofo de la calle y escritor a escondidas, escéptico de la realidad... y muy al fondo de la bolsa, un rastro de esperanza que hace que me pueda levantar cada mañana.
Estas bolsas se hacen más pesadas con el tiempo y no queda más que seguir ejercitando la imaginación, y con los músculos que desarrolla el perseverar en los sueños... podremos llegar al final.
¡Un abrazo, estimado compañero de viaje!... a seguir cargando con nuestras bolsas a cuestas, que entre varios se sienten menos pesadas.
12 Enero 2006 | 04:40 PM